Historia del Pacto por la Primera Infancia

El Pacto por la Primera Infancia tiene su origen en la Dirección de Incidencia en Políticas Públicas de Un Kilo de Ayuda A.C.

Después de 30 años de trabajar en terreno en favor de la niñez mexicana, y de un quinquenio impulsando proyectos de incidencia a través de pequeños grupos de aliados; la organización se da cuenta que para lograr un impacto de carácter sistémico sería necesario construir una gran coalición que abanderara la causa de la primera infancia.

El primer objetivo de una red de esta naturaleza debía ser colocar el tema en la agenda pública, tomando como oportunidad la recurrencia de los procesos electorales en México. El marco del proceso electoral 2016 en el estado de Oaxaca era la oportunidad perfecta. La situación de la primera infancia en el estado era deplorable, la niñez estaba completamente ausente de la agenda política y mediática; y Un Kilo de Ayuda contaba con la legitimidad suficiente para encabezar un movimiento social en favor de la niñez temprana.

Con ello en mente, Un Kilo de Ayuda convocó a decenas de organizaciones nacionales y locales a sumarse a esta causa, para lo cual integró una agenda que pudiera vertebrar distintas preocupaciones sobre los derechos de la niñez temprana. La convocatoria era clara: juntas emplazarían a los candidatos a la gubernatura del estado a firmar un compromiso público en favor de la primera infancia. Los resultados fueron por demás exitosos, consiguieron la firma de parte de todos los candidatos; y cuando el Gobernador resultó electo, se llevaron a cabo acciones concretas de seguimiento orientadas al cumplimiento de los compromisos firmados. En esta primera embajada, el colectivo estaba integrado por 72 Organizaciones de la Sociedad Civil, fundaciones empresariales, universidades, empresas, institutos autónomos y organismos internacionales.

Estos primeros resultados reafirmaron el convencimiento de las organizaciones sobre la ventaja de formar parte del Pacto por la Primera Infancia, por lo que el colectivo replicó la misma estrategia en el proceso electoral del Estado de México en el 2017, con los mismos resultados. Para este nuevo reto ya sumaban 139 integrantes.

Tras estos dos éxitos, el colectivo se planteó una meta más ambiciosa: replicar la experiencia a nivel nacional en el proceso electoral 2018. Para lograrlo, se instaló un Consejo Directivo que diera soporte financiero y político a la iniciativa y se formalizó la configuración de una Coordinación operativa, independiente de Un Kilo de Ayuda. La campaña organizada por el Pacto por la Primera Infancia fue la demanda ciudadana más visible y articulada de todo el proceso; Los más de 300 integrantes del colectivo, logramos el compromiso político de 350 candidatos a puestos de elección popular.

Al concluir esta primera etapa; se hizo necesario replantear la misión y visión del colectivo, así como la conveniencia de crear una organización dedicada exclusivamente a conducir al colectivo al cumplimiento de sus objetivos.

Hoy en día, el Pacto por la Primera Infancia esta por convertirse en una organización con identidad jurídica propia. Aboga y acompaña técnicamente al gobierno federal, 5 gobiernos estatales los cuales son Ciudad de México, Chiapas, Estado de México, Mérida y Oaxaca, y decenas de legisladores para lograr el cumplimiento de los compromisos firmados. Al mismo tiempo, fortalece las capacidades de incidencia de las organizaciones e instituciones adheridas para incidir de manera efectiva en sus propios territorios. De igual modo, empieza a construir estrategias de movilización ciudadana que legitimen y fortalezcan la causa en el país.